
Muchos se lo tomaron como una broma. Pero como ya dice el corresponsal de El Mundo en Washington la constelación de grupos que forma el Tea Party puede pasar en pocos meses de ser un movimiento ciudadano alternativo a convertirse en eje central de la política norteamericana.
Para su corresponsal es difícil pronosticar cuántos de los candidatos con la etiqueta del té entrarán en el Capitolio, pero su capacidad de influencia será sustancial en la próxima legislatura. Se calcula que unos 130 candidatos republicanos a la Cámara de Representantes, y nueve aspirantes al Senado han contado con el apoyo público de algún grupo integrante del Tea Party. Según las estimaciones más prudentes, al menos unos 50 de ellos estarán en la Cámara Baja, y otros 6 en el Senado.

